El estadio donde los sueños descansan

El Estadio Santiago Bernabéu nos recibía como a reyes con sus obras y su esplendor en un 12 de Diciembre frío pero soleado

Un sábado de Diciembre, una máxima de 14ºC y seis amigos llenos de ganas, no podía empezar mejor el plan que teníamos previsto desde dos semanas antes. Hacía frío, y el Santiago Bernabéu no desprendía el calor que tenía que desprender en esos momentos. Esa misma tarde tendrían que estar jugando allí el Real Madrid y el Atlético de Madrid, una bomba de esas que hace vibrar hasta a los que no les gusta el fútbol. Sin embargo, todo había cambiado, el COVID dejo a los apasionados del fútbol sin poder asistir a los estadios, y a los madridistas sin ver a su equipo en el Bernabéu.

El estadio de la innovación, de las maravillas y de los logros; ese que se queda por un tiempo sin todo el fútbol que desprende por cada punto de él. El estadio se inauguraba en 1947 con la presidencia de Santiago Bernabéu, quien quiso demostrar la grandeza del club con la creación de un estadio reconocido en todo el mundo. Ahora, es Florentino Pérez quien sigue sus pasos, reconstruyendo el estadio para que sea «el mejor del mundo».

Allí estábamos los seis, siguiendo las instrucciones del personal de seguridad, pasando los controles y comentando todo a cada paso que dábamos. Nos presentamos en la panorámica, y mientras que fotografiábamos la vista apareció un señor mayor, quién me hizo acordarme de mi abuelo cada vez que me llevaba a un estadio. El señor con total ternura y admiración nos comentó como todo un profesional lo que estaba sucediendo en las obras, tanto nos impresionó que tuvimos una pequeña charla con él, lo que nos hizo darnos cuenta que era un aficionado de corazón y posiblemente un gran arquitecto o ingeniero, debido a todo lo que sabía.

El tour por el estadio no podía haber comenzado de mejor manera. Seguimos emocionados y comentando entre nosotros lo que veíamos, nos sorprendió gratamente lo bien que estaba unido la antigüedad del pasado del club con la innovación tecnológica del presente, los cánticos sonaban en estéreo, los interactivos nos mostraban la historia y las copas reflejaban todo lo que ha conseguido el club en más de 100 años de historia. A lo largo del tiempo las cosas sumaban escritos, numerosas equipaciones, publicaciones y una numerosa cantidad de objetos que nos hacían recordar las historias de nuestros abuelos.

En la zona de baloncesto algo llamó mi atención, la camiseta de Fernando Martín se encontraba allí expuesta. Fernando fue alguien especial para mi familia, una persona que sin conocerla parece que siempre estuvo presente; en casa siempre hablaban de su presencia en la cancha, de su saber estar y de lo bueno que era personalmente. Algo hizo que me entrase la nostalgia, pero también que me llenase de felicidad que tanta gente le recuerde con tanto cariño.

Camiseta de Fernando Martín, primer jugador español en la NBA y exjugador del Real Madrid.

Para concluir la visita, vimos las 13 Copas de Europa, perfectamente expuestas en un sitio único y cerca de aquellas equipaciones u objetos que han formado parte de esos partidos irrepetibles. Para alguien que no es madridista pero si que tiene cariño al club, es maravilloso ver todo lo que ha avanzado y conseguido, el cariño que le tiene su afición y el rigor con el que hace que todo funcione de una manera solventada. Aún así, se echa en falta una de las cosas más admiradas por todos aquellos que hacen el tour, la visita a los vestuarios y pisar el césped, algo que hace una experiencia única y completa.

Ya lo dicen, ahora está en obras para una remodelación que le haga aún más grandiosos. Para mí, sin ninguna duda, el Santiago Bernabéu ahora descansa y con él sus sueños cumplidos. Tendremos que esperar al 2022 para volver a disfrutar del fútbol y de las emociones a flor de piel, pero todo en un ambiente que quita el hipo. Esperemos que esta remodelación y espera cumpla las expectativas de los seguidores madridistas.

Mientras tanto, disfrutemos del fútbol y veamos como poco a poco esas grandes obras dejan maravillados a todos los que pasen por el Paseo de la Castellana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *